+34636281256

  • Black Instagram Icon

©2019 by Karen Raicher

 

Más de 800.000 de copias vendidas en todo el mundo y traducida a más de 19 idiomas

 

Autor: Shel Silverstein

Sinopsis: Sobreviviste a los efectos de LA PARTE QUE FALTA, lo has releído. Ahora, desde otro ángulo, en LA PARTE QUE FALTRA ENCUENTRA LA O GRANDE, la parte que falta pasó de aspiración a protagonista y da un giro inesperado, nunca mejor dicho. "Los mejores libros infantiles no son escritos para niños, sino apreciados por los niños. Nos hablan de nuestros anhelos y miedos más profundos y tocan humanos de todas las edades (…) la magia de un libro infantil solo funciona en un adulto si este no es un soso y admite que no tiene todas las respuestas para el mundo”. Maria Popova El libro habla tantísimo con tanta economía que es barra libre para seguir el camino que más te convenga: puede abordar temas como la búsqueda, el amor, la amistad, las relaciones, proyección, idealización, soledad, rechazo, superación, aspiraciones, deseos, necesidades, consciencia, plenitud, simplicidad, mindfulness, pone en tela de juicio la cultura del éxito; exigencias atemporales y modernas que tanto saturan el adulto y el niño hoy. Dos libros maravillosos que encierran la historia de la vida. Lee y comparte lo que te mueve. ¿Rodamos?

 

 

Autor e ilustrador de LA PARTE QUE FALTA ENCUENTRA LA O GRANDE:

Sheldon Allan Silverstein (1930 - 1999), más conocido como Shel Silverstein, fue un poeta, cantautor, músico, compositor, dibujante, guionista y autor de libros para niños estadounidense. Hombre orquesta, además de llegar a la cumbre de la literatura infantil, es autor de la mítica canción "A Boy Named Sue" de Johnny Cash. Traducido a 20 idiomas, sus libros han vendido más de 20 millones de copias.

La Parte que Falta encuentra la O grande

SKU: 2019003
17,89 €Precio
  •  

    Siempre digo que estoy en contra de los libros didácticos, de los manuales de autoayuda y de la literatura de “conoce a ti mismo”. Salvo, tal vez, y sigo sin afirmarlo con rotundidad, cuando dicha producción va dirigida a los niños. 

    Por eso no estoy en contra de este “triángulo” insatisfecho que busca su lugar en el mundo. En ocasiones obvio, otras tierno, a veces profundo o inteligente, el libro se lee en un suspiro y deja el poso de las historias con mensaje, como buena fábula que es. 

    Al margen de ese mensaje, que no tiene una interpretación cerrada (por el carácter abstracto de la historia), resulta interesante que el niño descubra, a través de unos dibujos simples, la complejidad de las relaciones humanas (en este caso, especialmente las de pareja) y la importancia de la experiencia y el aprendizaje personal para forjar la identidad. Sólo por eso merece la pena echar un vistazo a esta original obrita, que además tiene una lujosa presentación en cartoné. Mejor si te la regalan pues.